Es difícil de explicar quién soy, creo que no lo entenderás bien hasta que no nos hayamos conocido. Digamos que soy una pelota de energía transformada por un tiempo en materia. Algo así como una gota de agua que surge de una ola en medio del océano. Mi alma es vieja, mi cuerpo, aunque virtual, acaba de nacer.
Mi nombre lo escuché hace unos días a un niño que por estas fechas del verano del año 2010 tiene casi cuatro años. Lo dice de forma constante a sus padres como muestra de la originalidad de la que es capaz, de modo que lo he tomado prestado por un tiempo.
Si, ya sé que he dicho que soy energía y no lo he explicado, pero como no sabría hacerlo, quizá es mejor que te cuente qué he venido a hacer aquí. Lo cierto es que veo situaciones que no me gustan, ahora se vive muy rápido y se me ha ocurrido ser una especie de limitador de velocidad, alguien dispuesto a ponerte a pensar.
Cada mañana te cuento una situación de esas que vosotros llamáis reales, una situación que viviré fruto de mi deambular y en la que me presentaré a una persona para conversar sin que nadie nos vea hacerlo. Juntos trataremos de darnos cuenta de lo que verdaderamente importa, de lo que es verdaderamente real. Luego lo escribiré en este blog para que puedas leerlo si te apetece.
Quiero darte las gracias por estar ahí, me gusta sentirte cerca. ¡Ah, mantente alerta!, cualquier día me presento ante tí charlamos.
Handrose




Sé que Handrose me va a gustar….