Hoy no he madrugado mucho, el fin de semana de aclimatación a esta nueva vida ha sido más duro de lo que pensaba. He salido a pasear por una zona empresarial de una gran ciudad, me habían dicho que las empresas multinacionales no son por dentro como los anuncios que hacen de sí mismas en televisión y que he dispuesto a comprobarlo.
El pasillo largo y gris, muy limpio, está jalonado de peceras de cristal en cuyo interior hay sillas burdeos, todas iguales, y mesas beige, unas más grandes que otras en función de la importancia del ejecutuvo/a que las habita. He entrado en el habitáculo de un joven de mediana edad, alto, delgado, triste.
¿Qué te pasa?. Es lunes y mira cómo estás… No te preocupes, nadie puede verme, soy Handrose un amigo que tienes desde hace tiempo sin saberlo y vengo a echarte una mano. -Lo tienes complicado para ayudarme, mi jefe me ha dicho esta mañana que antes de un mes tengo que despedir a dos de mis colaboradores, los que yo quiera.
Yo sé que Adrián siente un gran aprecio por su equipo, conoce sus circunstancias personales y sabe que los “elegidos” lo pasarán muy mal, dadas las circunstancias. -¿Qué ha dicho tu jefe cuando te has negado?. -Eso de negarse es firmar mi despido, aquí no se puede discutir nada de eso, los de “arriba” dicen que son órdenes de “más arriba” en una cuesta sin fin, es inútil y no sé qué hacer.
La verdad es que me lo pintas mal y no creo que haya una respuesta inmediata que pueda satisfacerte. Lo primero que haré será ir a hablar mañana con tu jefe y decirle lo que pienso con sinceridad. Depués he de pedirte un favor difícil de cumplir. Cierra los ojos e imagina un final feliz para esta situación, siéntete bien, inhala aire sosegadamente tanto como necesites hasta que lo consigas.
Ahora debes reunir a tu equipo y contarles la verdad. Debes decir que no te puedes poner como cabeza de turco porque tu familia no puede permitírselo. Yo que tú les propondría poneros todos a la vez a buscar trabajo y además tu debes llamar a todos tus contactos y pasarles los currícula de todos tus empleados, de todos.
Esto te dará tiempo para pensar, los demás te verán como un líder que se preocupa por ellos y, lo más importante, estarás haciendo lo que debes. No temas tomar una decisión si llega el caso, pero acto seguido piensa si este tipo de jefes le convienen a tu vida. No digo que sea fácil cambiar de vida, digo que si crees que debes hacerlo, has de comenzar a andar.
Mañana, cuando hable con tu jefe te contaré cómo me va. Enhorabuena por pensar en tu equipo como en tí mismo, sois en verdad la misma cosa.





Muy bien, la recolocación…ahora se debe ver a cada capullo y cada gente sensata…supongo que habrá de todo. Que ganen los segundos!!!
Quiero un Han cerca de mi!!! Como es un poco difícil me conformo con tus relatos que me ayudan a intentar darle la vuelta a mis pensamientos negativos y convertirlos en positivos, dónde está el secreto? creo que entre Han y tú me estáis ayudando a positivizar. Gracias a los dos